Las criptomonedas aparecen en el año 2009 con la aparición del Bitcoin, si bien existen muchas mas en la actualidad. Al hablar de ellas no nos referimos a monedas, sino a activos, a un medio digital de intercambio no oficial.

Su principal finalizad o uso es el de hacer cualquier tipo de operación online, pero sin intermediarios. Pueden ser operaciones como pagos electrónicos e incluso físicos en algunas tiendas, creación de una aplicación descentralizada para crear nuevas operaciones decentralizadas, almacenamiento, etc.


Las principales ventajas que ofrece el uso de las criptomonedas son varias, entre las que podemos destacar:

  • La descentralización, en la medida en que, por el momento, no hay gobierno o institución que las controle.
  • Su internacionalidad, ya que pueden ser utilizadas en cualquier país.
  • El anonimato y la privacidad en las transacciones.
  • La ausencia de intermediarios, como bancos, lo que convierte la criptomoneda en un medio de transacción mucho mas veloz, siempre de una persona a otra.
  • La voluntariedad de su uso, dado que este uso no viene impuesto por ningún gobierno.

Otra posibilidad que ofrece el mundo de las criptomonedas, es la inversión en ellas, si bien esto ofrece pros y contras.


Una primera ventaja es la posibilidad de retirar el dinero invertido de manera casi inmediata, si bien puedes obtener una gran rentabilidad a largo plazo, como le ocurrió al noruego Kristoffer Koch quien, invirtiendo 27 dólares en Bitcoins y olvidando dicha inversión, consiguió en 2013 886.000 dólares al recordarla.


Por otra parte, la liquidez en criptomonedas es elevada pudiendo venderse a cambio de múltiples divisas.


En cuanto a los principales contras, hay que señalar la escasez de recursos, es decir, si se agotan los recursos, al igual que ocurre en una starup, no pueden seguir operando. A esto hay que sumar la alta volatilidad de este mercado, que conlleva la pérdida repentina del valor de las ICOs (oferta inicial de monedas).


Al margen de la posibilidad de invertir para obtener criptomonedas, también está la posibilidad de minarlas, lo cual resulta bastante mas complejo e implica una mayor uso de recursos técnicos y económicos. Básicamente, consiste en realizar un proceso a través de un sistema de Prueba de Trabajo, con el objetivo de comprobar las operaciones realizadas y evitar así que alguien pueda usar la misma cantidad de Bitcoins (por ejemplo) más de una vez o incluso que se introduzcan monedas falsas en el mercado. Así, los mineros revisan las transacciones juntando las transacciones creadas en un grupo, llamado bloque, procediendo después a agrupar los bloques. El premio por este trabajo es la obtención de criptomonedas a cambio.


Todas estas variantes y posibilidades no pasan inadvertidas y, de hecho, ya se ha planteado la posibilidad de regular las criptomonedas en diferentes partes del mundo, como en la Unión Europea o en América latina (por ejemplo), e incluso prohibiendo su uso ocurre en China.